domingo, 13 de marzo de 2016

UNA ESPAÑOLA GANA UN CONCURSO DE IKEA CON UNA NOVEDOSA TABLA CON CAJÓN INCORPORADO


La ferrolana Ángela Castro, residente en Madrid, con la tabla ganadora

Un concurso internacional con más de 600 propuestas de la gran multinacional de menaje del hogar, la sueca IKEA. Entre los candidatos estaba una gallega, la ingeniero técnico naval Ángela Castro Díaz (Ferrol, 1979), que reside en Madrid y había presentado nada menos que 19 ideas, de las que seis fueron finalistas en España y una consiguió ser la ganadora, como cuenta el periódico La Voz de Galicia.
El reto era diseñar objetos que no existieran en el mercado y que fueran útiles en la vida diaria y se podía presentar cualquier trabajador de la multinacional. Ángela consiguió imponerse.
Lo hizo con un útil de cocina que venía necesitando desde hacía tiempo: una tabla para cortar con un cajón incorporado donde depositar los restos. «En viviendas pequeñas como la mía no hay mucho espacio para los cubos de basura, por lo que los tengo en la terraza. Cada vez que pelo patatas o corto verduras tengo que ir con los restos en las manos hasta la terraza, siempre se cae algo al suelo y acabo manchando todo», explica.
No solo ganó ella. Hubo además cuatro vencedores: tres canadienses -uno de Montreal y dos de Toronto- y una portuguesa. El premio para los cinco fue un viaje a Suecia de una semana a la provincia donde se fundó la corporación Ikea, Smâland. Allí pudieron ver los prototipos de sus diseños. Sin embargo, la idea de Ángela tendrá que tener alguna modificación, sobre todo porque la silicona inyectada pensada para la de prueba es bastante cara.

jueves, 10 de marzo de 2016

EL DUEÑO DE IKEA VISTE ROPA DE SEGUNDA MANO Y COME YOGURES A PUNTO DE CADUCAR

Un documental del canal sueco TV4 desvela la vida de Ingvar Kamprad en la ciudad de Älmhult desde que en 2011 abandonó la suiza Lausana

El supermercado de la localidad sueca de Älmhult es como el que puede haber en su barrio. Tamaño medio, bien organizado, un pescadero simpático que en lugar de llamarse Paco se bautizó como Lars, y unos carteles llamativos que te informan de las ofertas del día. Hoy, el salmón, a nueve euros el kilo. Pero en el de esta localidad del sur de Suecia de apenas 9.000 habitantes ocurre algo que seguramente no pasará en su súper de barrio: aquí compra a veces, y en persona, Ingvar Kamprad, el multimillonario fundador de IKEA. Kamprad, que en unos días (el 30 de marzo) cumple 90 años, vivía hasta hace unos años en Lausana (Suiza). Pero en 2011 murió su mujer y poco después regresó a casa, a Småland, sur de Suecia. Muy cerca de allí está Älmhult, donde se mantiene la sede de una empresa que él fundó en 1943.
Al veterano empresario le gusta pasear por los bucólicos bosques que rodean Älmhult y aprovecha para saludar a alguno de los 4.000 trabajadores (casi la mitad del pueblo) que trabaja directa o indirectamente para Ikea. Y, claro, compra en el súper del pueblo. Cuando llega al estante de los lácteos, Kamprad mira con sus ojos cansados la fecha de caducidad de los productos. Y compra los brick de leche y los yogures que están a punto de desperdiciarse. "Le parece intolerable que se tiren los alimentos y las cosas que todavía pueden tener un uso", informa un concienciado trabajador del establecimiento. Cuando llega al estante de los lácteos, Kamprad mira con sus ojos cansados la fecha de caducidad de los productos. Y compra los brick de leche y los yogures que están a punto de caducar. Esta filosofía del fundador es la que lleva transmitiendo a sus empleados todos estos años. Algunos podrán pensar que es tacañería. No lo ven así en el pueblo. “No creo que sea tacañería. Se trata de ser conscientes de los costes. Somos gente generosa, pero no queremos pagar más de lo necesario”, comenta Marcus Engman, 50 años, Director Global de Diseño de Ikea. Ese lado más humano (y ahorrativo) de Kamprad es una de las facetas en las que incide el documental que en breve se estrenará en la televisión sueca y que ha sorprendido a quienes ya han tenido la oportunidad de verlo.
Ingvar Kamprad cumplirá 90 años en los próximos meses.
Es la otra cara de este empresario cuya fortuna se estima en 64.000 millones de euros —en 2006 la revista Forbes lo situó en el cuarto puesto entre los hombres más ricos del mundo— y que, sin embargo, viste de mercadillo. “No creo que haya una sola prenda de las que me pongo que no haya sido comprada en un mercadillo de segunda mano. Eso significa que quiero dar buen ejemplo”, dijo al canal TV4 de su país. Tampoco es partidario de derrochar en peluquería, sobre todo desde que, según reveló, una factura de 22 euros por un rapado en Holanda le trastocó el presupuesto. Desde entonces usa un mapa del mundo para elegir peluquero. “Normalmente me corto el pelo cuando estoy en un país en desarrollo. La última vez fue en Vietnam”, explica. No creo que haya una sola prenda de las que me pongo que no haya sido comprada en un mercadillo de segunda mano. Eso significa que quiero dar buen ejemplo", dice Kamprad. Hasta hace muy poco, cuando le convencieron de que por su edad debía dejar de conducir, seguía poniéndose al volante de su Volvo 240 de 1993 (robusto y duradero) y en una ocasión le negaron la entrada a una entrega de premios porque vieron que se bajaba de un autobús. En avión, prefiere viajar en clase turista. Es de los que se hace sus cuadernos con folios usados que aún tienen una cara en blanco (¡las selvas del mundo se lo agradecen!) y ha sido visto llevándose sobrecitos de sal y pimienta de los restaurantes. Actualmente ha dado un paso atrás y son sus hijos (tiene cuatro) quienes están al frente de la empresa. No obstante, su sello en Ikea sigue vigente. Los empleados de la compañía de venta de muebles se rigen por un código de conducta —lo llaman la “Biblia de Ikea”— que decreta, entre otras cosas, que “malgastar recursos en un pecado mortal” y “uno de los mayores males de la humanidad”. Podría decirse que Kamprad y su empresa es uno (el nombre de la compañía contiene sus iniciales y las de su lugar de nacimiento). Así que la próxima vez que contemple una asequible estantería Billy o un plato de albóndigas a tres euros, piense que quizá son algo más que estrategias de mercadotecnia.

miércoles, 9 de marzo de 2016

VÍA LIBRE A BAUHAUS Y DECATHLON PARA QUE SE INSTALEN YA JUNTO A LA TIENDA IKEA DE ALFAFAR

Bauhaus tendrá 13.500 m2 de superficie, supondrá una inversión de 32 millones de euros y dará empleo a entre 220 y 250 personas
Bauhaus y Decathlon ya cuentan con la licencia medioambiental para poder empezar a construir sus naves junto a IKEA en Alfafar Parc. Un permiso que estaba pendiente desde el pasado verano y que ha hecho peligrar el asentamiento de estas dos empresas en la zona donde la mercantil sueca abrió sus puertas en 2014, informó el periódico Levante en su edición del martes.
Según fuentes municipales, esta aceleración en la tramitación de la licencia medioambiental ha sido posible gracias a una nueva ley promulgada el pasado diciembre que delega las competencias medioambientales a los ayuntamientos. Hasta ahora era competencia de la Comisión Medioambiental del Consell, y fue precisamente el retraso en su formación debido al cambio de gobierno y del reparto de las carteras, lo que había paralizado el trámite.
Tras mucho insistir y después de esta nueva ley de diciembre, el consistorio que preside Juan Ramón Adsuara (PP) ya ha informado a Bauhaus y Decathlon que ya cuentan con el permiso medioambiental correspondiente. Además, en el último pleno extraordinario se aprobó la licencia de movimientos de tierra.
Parcelas de Alfafar donde se instalarán Bauhaus y Decathlon.

Se espera que en los próximos días Bauhaus empiece a trabajar sobre las parcelas B1 a B7 y Decathlon sobre la E-F del centro comercial de Alfafar. Mientras, los técnicos municipales han solicitado a ambas empresas su proyecto de tienda para poder estudiarlo y, si no presenta ninguna irregularidad, poder tramitar la licencia de obra, último paso ya para poder instalarse e inaugurar las tiendas al final de 2016, tal como estaba previsto.
Bauhaus tendrá 13.500 m2 de superficie, supondrá una inversión de 32 millones de euros y dará empleo a entre 220 y 250 personas, según ha asegurado la empresa. En cuanto a Decathlon, con el traslado a esta nueva ubicación al lado de IKEA, la tienda de deportes que ahora está situada apenas unos metros junto al lado de Leroy Merlyn, gana 3.000 metros de superficie y obtiene 4.000 plazas de aparcamiento.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

IKEA VALENCIA FACTURA 108 MILLONES EN UN AÑO Y DESCARTA ABRIR NUEVAS TIENDAS EN VALENCIA

La compañía emplea en Alfafar a 470 trabajadores, el 70% indefinidos

La multinacional sueca IKEA opta por una política conservadora en la Comunidad Valenciana. La nueva directora de IKEA Valencia, Carmen Spínola, ha anunciado que la tienda de Alfafar facturó entre septiembre de 2014 y agosto de 2015 un total de 108 millones de euros, lo que supone un crecimiento de un siete por ciento respecto al ejercicio anterior. No obstante, pese a este crecimiento, descartan ampliar el centro o abrir nuevos establecimientos en la provincia ni en Castellón. En el caso de la tienda de Alicante, ha admitido que las negociaciones están "un poco paradas".
Así lo ha explicado Spínola este miércoles en un desayuno informativo en el que se ha presentado como nueva directora del centro. La dirigente de la cadena de muebles, que trabaja desde 1998 en la firma sueca, ha sido la encargada de abrir las tiendas de Barakaldo (Vizcaya), Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y Málaga y ha pasado cuatro años en China, a cargo de la formación de nuevos directores para la apertura de nuevos establecimientos.
La directora ha afirmado que las cifras del pasado curso han sido "estupendas" y pretenden crecer en el mercado valenciano, ya que considera que tienen un "potencial enorme". Así, en los primeros tres meses de IKEA en Valencia, el centro situado en Alfafar facturó 33 millones de euros.
Carmen Spínola dirige IKEA Alfafar tras trabajar en la compañía en China.

Además, pese a que entre septiembre de 2014 y agosto de este año IKEA Valencia vendió por valor de 108 millones de euros, ha señalado que siguen creciendo a un ritmo del 7% y están "superando" sus expectativas. Por otro lado, ha comentado que el establecimiento ha generado 470 empleos directos y alrededor de 200 indirectos. Sobre la calidad del trabajo, ha defendido que "más del 70 por ciento de los contratos son indefinidos".
Pese a estos datos positivos, la responsable de IKEA ha asegurado que no esperan ampliar el establecimiento de Valencia, salvo alguna obra menor en la zona de transportes y para construir un nuevo invernadero, ya que "está funcionando muy bien". Tampoco está previsto que la firma sueca abra nuevos establecimientos en la Comunitat porque de momento el centro está "cumpliendo objetivos" y valoran los resultados cuando han pasado cinco años desde la apertura de la tienda.
Preguntada por la situación en la que se encuentran las negociaciones para la apertura del centro de IKEA en Alicante, Spínola ha asegurado que "ahora está un poco parado el tema" pero mantienen su intención de abrir en la ciudad y el emplazamiento que pretendían porque habían realizado estudios que les confirman que es "la mejor localización" y esperan que "se desbloquee la negociación" que mantienen con el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana.
Por otro lado, preguntada por su opinión sobre la apertura de los comercios los domingos y festivos y la situación de las Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT), la directora de IKEA Valencia ha respondido que "por supuesto" querría abrir los domingos pero seguirán las leyes que se marquen en la Comunitat.
Además, ha recordado que presentaron un recurso contencioso administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para solicitar la apertura en domingos y festivos. Finalmente, la directora ha informado sobre la campaña que Ikea está llevando a cabo a beneficio de la Agencia de la ONU para los refugiados, Acnur, y ha explicado que donarán un euro por cada lámpara led que vendan. Mediante esta iniciativa, el pasado año consiguieron recaudar diez millones de euros a nivel mundial y 50.000 euros en Valencia, cifra que quieren superar en esta ocasión.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2630350/0/ikea-alfafar-factura-108-millones-7-mas-aunque-no-se-plantear-ni-ampliar-ni-abrir-nuevos-centros-valencia/#xtor=AD-15&xts=467263
Preguntada por la situación en la que se encuentran las negociaciones para la apertura del centro de Ikea en Alicante, Spínola ha asegurado que "ahora está un poco parado el tema" pero mantienen su intención de abrir en la ciudad y el emplazamiento que pretendían porque habían realizado estudios que les confirman que es "la mejor localización" y esperan que "se desbloquee la negociación" que mantienen con el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana. Por otro lado, preguntada por su opinión sobre la apertura de los comercios los domingos y festivos y la situación de las Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT), la directora de Ikea Valencia ha respondido que "por supuesto" querría abrir los domingos pero seguirán las leyes que se marquen en la Comunitat. Además, ha recordado que presentaron un recurso contencioso administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para solicitar la apertura en domingos y festivos. Finalmente, la directora ha informado sobre la campaña que Ikea está llevando a cabo a beneficio de la Agencia de la ONU para los refugiados, Acnur, y ha explicado que donarán un euro por cada lámpara led que vendan. Mediante esta iniciativa, el pasado año consiguieron recaudar diez millones de euros a nivel mundial y 50.000 euros en Valencia, cifra que quieren superar en esta ocasión.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2630350/0/ikea-alfafar-factura-108-millones-7-mas-aunque-no-se-plantear-ni-ampliar-ni-abrir-nuevos-centros-valencia/#xtor=AD-15&xts=467263
Preguntada por la situación en la que se encuentran las negociaciones para la apertura del centro de Ikea en Alicante, Spínola ha asegurado que "ahora está un poco parado el tema" pero mantienen su intención de abrir en la ciudad y el emplazamiento que pretendían porque habían realizado estudios que les confirman que es "la mejor localización" y esperan que "se desbloquee la negociación" que mantienen con el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana. Por otro lado, preguntada por su opinión sobre la apertura de los comercios los domingos y festivos y la situación de las Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT), la directora de Ikea Valencia ha respondido que "por supuesto" querría abrir los domingos pero seguirán las leyes que se marquen en la Comunitat. Además, ha recordado que presentaron un recurso contencioso administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para solicitar la apertura en domingos y festivos. Finalmente, la directora ha informado sobre la campaña que Ikea está llevando a cabo a beneficio de la Agencia de la ONU para los refugiados, Acnur, y ha explicado que donarán un euro por cada lámpara led que vendan. Mediante esta iniciativa, el pasado año consiguieron recaudar diez millones de euros a nivel mundial y 50.000 euros en Valencia, cifra que quieren superar en esta ocasión.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2630350/0/ikea-alfafar-factura-108-millones-7-mas-aunque-no-se-plantear-ni-ampliar-ni-abrir-nuevos-centros-valencia/#xtor=AD-15&xts=467263

lunes, 7 de diciembre de 2015

IKEA REPARTE EN ESPAÑA 12,5 MILLONES DE EUROS ENTRE SUS 7.250 EMPLEADOS DE 53 PAÍSES

Cada trabajador recibirá un incentivo de 1.720 euros de media
La cadena sueca IKEA va a repartir entre sus trabajadores españoles 12,5 millones de euros como extra a cuenta de la mejora de sus resultados. La empresa de muebles ha elevado en el ejercicio que terminó en agosto un 10% sus ventas, hasta los 1.281 millones. De ahí, que vaya a pagar un incentivo a la plantilla superior al del año anterior. cuando distribuyó 11 millones de euros.
¿Cómo reparten el dinero? Los trabajadores con más de seis meses de antigüedad cobran un bonus, mientras que aquellos que llevan cinco años reciben, además, una aportación a su plan de pensiones. "Todos los colaboradores/as a tiempo completo recibirán la misma cantidad independientemente del puesto y la responsabilidad que tengan mientras que los empleados a tiempo parcial recibirán una cantidad proporcional a las horas trabajadas", asegura la cadena sueca.
Un empleado de IKEA regula el tráfico en la tienda de Alfafar.

IKEA cuenta actualmente en España con más de 7.250 empleados de 53 nacionalidades distintas, tras registrar un aumento de plantilla del 18% en los últimos dos años. Eso significaría que cada trabajador, de media, le corresponden 1.720 euros por el bonus. Sin embargo, algunos pueden ser empleados a tiempo parcial y recibir menos y para otros, la cantidad puede variar, según si el empelado tiene derecho a plan de pensiones o no.
La compensación se reparte dentro de los programas One IKEA Bonus y Tack!. Oara recibir el One IKEA Bonus (vinculado a que la empresa logre ciertos objetivos de venta en conjunto) el único requisito que exigen a los empleados es llevar trabajando en la compañía al menos seis meses ininterrumpidos y estar activo a cierre de cada ejercicio fiscal. IKEA ha destinado, en este caso, 9,8 millones de euros para compensar a sus empleados en España.
Por su parte, Tack!, que significa "gracias" en sueco, realiza aportaciones anuales a los planes de pensiones individuales de los empleados. Para recibir este, sin embargo, hace falta llevar cinco años consecutivos trabajando en el grupo.
Ikea no es la única que reparte parte de sus beneficios entre la plantilla si se cumplen objetivos. La cadena de supermercados Mercadona es probablemente la más generosa: lleva años ofreciendo dos pagas extra a sus empleados si se mejoran los resultados. En 2014, cuando ganó 543 millones, repartió 263 millones. Es decir, que por cumplir los objetivos, los trabajadores cobraron unos unos 2.900 euros.
IKEA estrena este año su bonus para unos 70.000 empelados, que dependerá de los resultados del ejercicio que acaba el 31 de enero de 2015. En su caso, es difícil saber a cuánto se elevará el pago, porque se pagará una cantidad distinta en función de cuánto crezcan los beneficios. En concreto, repartirá entre los trabajadores de tienda, logística, fabricación y filiales con más de dos años de antigüedad el 10% del aumento de beneficios que logren de un año a otro. Y la cantidad tiene un límite: el 2% del beneficio neto.

lunes, 30 de noviembre de 2015

¿POR QUÉ LAS PAREJAS DISCUTEN EN IKEA?

La periodista del diario El Mundo, Elena Mengual, ha publicado un interesante reportaje sobre las peleas que se producen entre parejas en las tiendas que IKEA tiene repartidas por toda España. No hay que olvidar que más del 80% de los clientes de la multinacional sueca acude acompañado a sus instalaciones. El 65% lo hacen junto a sus parejas.

Dicen que dos no riñen si uno no va a IKEA. La adaptación contemporánea del dicho, si bien algo exagerada, no deja de constatar una realidad: es prácticamente imposible acudir en pareja a la tienda de muebles sin acabar discutiendo. ¿Acaso es su recorrido un laberinto del desamor?
No exactamente. El fenómeno, común a otras situaciones como elegir los materiales para reformar la casa, se produce cuando se toman decisiones a dos que afectan a la vida en común. Y si hay un lugar por antonomasia asociado a mudanzas y a inicios de vida compartida, ése es la tienda sueca.
Esas discusiones van más allá del estrés que genera un entorno laberíntico y plagado de estímulos, en el que uno sabe cuándo entra, pero no cuándo va a salir. Por un lado, afloran los roles de género. Por otro, aspectos de la relación: el liderazgo en la toma de decisiones, el reparto de las tareas del hogar, las prioridades como pareja... Porque, si no nos ponemos de acuerdo en cómo queremos que sea nuestro espacio común, ¿qué más cosas diferirán en nuestro proyecto de vida?
Clientes de IKEA Alfafar el día de la inauguración de la tienda.

"Me duele que lo que es importante para mí no lo sea para él", se lamenta María N., de 30 años, quien rememora con horror la primera vez que visitó IKEA con su pareja, Álvaro, de 31. Acababan de irse a vivir juntos. "Íbamos a buscar una mesa de comedor, unas sillas, sábanas, cojines... las típicas compras de una pareja cuando se van a vivir juntos. Yo llegué esperanzada de que él se contagiase de mi entusiasmo, pero, a los 30 segundos de cruzar el umbral, comenzó a comportarse como si lleváramos allí cinco horas, metiéndome prisa todo el rato. Pero al ser unas compras que yo consideraba muy necesarias, seguimos adelante", relata.
Pese a la presión, María no puso mucho de su parte por aligerar la visita: "Sabía que se estaba agobiando, pero no pude evitar hacer mi ritual de sentarme en todos los sofás y tumbarme en alguna cama. En este punto del recorrido ya lo había perdido de vista; me estaba esperando casi al final. Acabó de perder los nervios cuando me vio detenerme en las velas. Ahí ya me contagié yo de su tensión y tuvimos un gran cisco, casi donde el almacén. Yo estaba al borde de las lágrimas. No podía entender que no compartiese mi ilusión y discutíamos mientras esquivábamos los carritos de la gente".
"Cuando una pareja decora su casa está construyendo su hogar en común, toca ponerse de acuerdo en algo que sentimos como una expresión de nosotros mismos", explica la psicóloga Rosario Linares, directora de El Prado Psicólogos. "La casa es un lugar donde uno espera sentirse a gusto, donde quieres que lo que te rodea sea de tu agrado. Esto puede dar lugar a una lucha de poder a la hora de elegir los muebles. Por otro lado, las prioridades de las mujeres y de los hombres suelen ser diferentes: en general el hombre busca funcionalidad y la mujer, estética; aquí nos encontramos además ante una lucha de valores".
En términos generales, la mujer "siente que su cónyuge le mete prisa a la hora de elegir algo tan importante para ella como la decoración de la casa y se frustra por no poder disfrutar de ello con su pareja. La discusión está servida".
Según datos facilitados por IKEA a EL MUNDO, más del 80% de las personas acude a sus tiendas acompañada, el 65% por su pareja, especialmente los viernes y los fines de semana. "En grandes líneas podemos decir que las mujeres tienden a tener una visión más panorámica. Esto se traduce en la tienda en una visión más general, enfocándose en elementos que atraen la atención para investigar más", explica la empresa. Los hombres, por su parte, "tienen tendencia a tener una visión más centrada. Ven principalmente objetos que están cerca (de dos a tres metros de distancia) y suelen acercarse a elementos muy concretos con clara intención de compra".
Andrés y Ainhoa, de 38 y 34 años, cumplen a rajatabla con el estereotipo. "La mayor parte de las discusiones que hemos tenido ha sido por desviarnos de lo que teníamos que comprar", explica él. "¿Que necesito unas toallas y una cómoda? Pues toallas y cómoda. Pero Ainhoa, por práctica, siempre dice: 'Vamos a echar un ojo. ¿No dijimos que necesitábamos una cortina de ducha?'. Ahí empieza el mal rollo. Es como un agujero negro: es imposible estar menos de dos horas en una tienda IKEA. Son unos cracks estos suecos".
Cuenta IKEA que las visitas en pareja a la tienda suelen empezar con mucha energía. "Observamos que los visitantes de nuestras tiendas quieren ver y tocar todo. Esto es mucho más intenso cuando van acompañados, ya que el uno contamina al otro. A medida que avanzan el nivel de energía disminuye. La atención se va centrando en lo que realmente necesitan". Pero parece que nunca lo suficiente, al menos para Andrés y Álvaro.
"En un ejercicio de observación seguimos a dos parejas", explica la empresa. "Las mujeres mostraban gran interés por todo lo que ofrecía la tienda. Animándose mutuamente disfrutaban del momento. Los hombres estaban hablando y prácticamente no miraban nada. Cuando los temas de conversación se agotaban, los hombres consultaban su reloj y, muy a disgusto de las mujeres empezaban a insistir en el tiempo que llevaban dentro y que ya era hora de irse".
Tras aquella discusión mientras esquivaban carritos, María y Álvaro decidieron poner unas reglas: solo volverían cuando fuera necesario y las visitas nunca superarían los 45 minutos. De momento, han cumplido. "Ahora las discusiones las tenemos previas porque negociamos antes qué vamos a comprar. Y esas negociaciones se pueden extender durante meses".
No son los únicos que han tenido que poner normas. También lo hicieron María L. y Jorge C., una pareja madrileña de 38 y 39 años. "Tras reformar la casa, buscábamos muebles básicos, y teníamos discusión tras discusión. Es verdad que siempre íbamos a IKEA a las ocho de la tarde después de salir de trabajar, de modo que, ya cansado, te metes en una tienda en la que tienes que recorrer siete kilómetros porque es el recorrido obligado", cuenta. Las discusiones, dice, eran "muy tontas". "En realidad todos los muebles son muy parecidos; pero si había que decidir entre dos muebles, uno quería uno y el otro, el otro". Un día encontraron la solución: a partir de entonces acudiría María en solitario y pagarían para que el porte y montaje lo hiciera un tercero. "Jorge me dijo: 'Todo lo que elijas me parecerá bien'", y así ha sido.
Sin embargo, esa complacencia no siempre es tan bien acogida. Para Ainhoa, que Andrés delegue en ella las decisiones denota falta de interés. Él, en cambio, aduce que simplemente tienen diferentes visiones de lo que es necesario y lo que no. "Por ejemplo, ella decidió que había que cambiar el escritorio de mi despacho; yo pensaba que no hacía falta, pero al final lo cambiamos. Así acaban la mayoría de discrepancias: yo cedo". ¿Una forma de evitar el conflicto? En realidad, no. "Ella considera que yo paso, que todo lo tiene que hacer ella; que si no fuera por eso, básicamente viviríamos en una pocilga".

Una pareja espera en la cola para pagar en IKEA Alfafar.

Según explica el psicólogo José Bustamante Bellmunt, autor del libro 'En qué piensan los hombres' (Paidos) y vicepresidente de la Asociación de Especialistas en Sexología, las tareas del hogar son uno de los motivos más frecuentes de discusión en pareja. "Cualquier cosa que reavive este enfado más o menos oculto, incluida la visita a la zona de cocina de una tienda de muebles, puede ser la chispa que prenda la mecha. Pero no olvidemos que una chispa no enciende nada que no exista; revela un conflicto latente y no resuelto en la pareja".
"En consulta", continúa, "ves frecuentemente cómo muchas parejas resuelven sus conflictos echando mano del amor, es decir, tras unas horas malhumorados, deciden acercarse, darse un abrazo y decirse 'te quiero' sin resolver en realidad lo que había provocado la discusión. Eso hace que vayan almacenando en su 'diario mental' los reproches de cada una de las discusiones, de manera, que en cuanto vuelve a aparecer una discrepancia, por nimia que parezca, aunque sea escoger entre la estantería Fjälkinge y la Bestä, signifique traer al presente el malestar o cada una de las discusiones pasadas".
Que no cunda el pánico. Una discusión en Ikea no necesariamente implica diferentes niveles de compromiso. Sí a la inversa: "un nivel dispar puede ponerse de manifiesto en una toma de decisiones sobre algo tan relacionado con la pareja y el compromiso como es 'la casa'", explica Bustamante. "Muchas parejas avanzan en la relación a ritmos distintos y decorar una casa, invertir dinero en la misma o simplemente comprar muebles juntos puede poner encima de la mesa esas diferencias. El permanente "me da igual" puede ser que de verdad no le importa la decoración o muebles de la casa, pero también que no se siente dentro de ese proyecto en pareja".
Ares Anfruns psicóloga y formadora del Institut Gomá, destaca que, en la pareja, "de pequeñas situaciones nacen frustraciones que llevamos acumuladas. Temas que no hemos hablado o gestionado adecuadamente en su momento y, cuando nos encontramos en un espacio como Ikea, donde la pareja se expone a comunicarse sí o sí, salen a la luz".
Mercedes Fernández tiene 33 años y lleva cuatro viviendo con su pareja, de 32. Dice que no ha habido visita a IKEA sin discusión. "La que tuvimos al irnos a vivir juntos no se me va a olvidar en la vida. Fue por las cortinas del salón. Él estaba empeñado en unas oscuras. Yo las quería en blanco porque nuestro piso es pequeño y nos comerían la luz. Me llegó a decir, con muy malas formas, que no tenía gusto, que era una hortera y una cateta. La gente alrededor nos miraba. Estuvimos tres horas en la zona de las cortinas, discutiendo. Al final nos tuvimos que llevar las que él decía. Al llegar a casa, conforme las pusimos, me dio la razón. Pero nada, él sigue pensando que es como Norman Foster, tiene una especie de delirio narcisista con la decoración de interiores".
"Frente a la compra de cosas para ese espacio común pueden surgir premisas internas como el 'yo sé más de esto'. Cada individuo tiene una serie de creencias y experiencias pasadas que pueden influir a la hora de comprar. Premisas como 'ya lo he hecho antes' o 'en mi casa se hacía así'", explica Anfruns.
Otro episodio que Mercedes no ha olvidado fue el día en que protagonizaron la típica escena en el parking. Esa que se produce en el momento que uno se da cuenta de que la compra no cabe en el coche. "Él me decía: 'Tú tiras la toalla muy rápido, vamos a intentarlo', y yo veía que no, que era una simple cuestión de espacio y lógica. Al final tuve que llamar a mi hermana para que viniera. Y nos cupo, sí, pero con los dos coches hasta arriba".
"La pareja debe ser un equipo, donde el liderazgo es compartido y se confía en el criterio del otro. Cuando nos encontramos ante situaciones estresantes y/o conflictos olvidamos esta unión y nos posicionamos como seres individuales, apareciendo nuestro ego, y nos alejamos del objetivo común", explica Anfruns.
Un grupo de clientes en la entrada de IKEA Alfafar.

La propia empresa es consciente de su 'capacidad' para desatar broncas. Incluso juega con ese concepto en su publicidad, como en el 'spot' que lanzó el pasado San Valentín con las típicas peleas de pareja [y que reproducimos más arriba]. Hasta Tina Fey rompe con su novio en el almacén de Ikea en un capítulo de la serie 'Rockefeller Center'. ¿Exagerado? Ricardo y Carolina planearon un viaje desde Valencia cuando IKEA solo estaba en Madrid. Discutieron tanto que las cuatro horas de viaje de vuelta las hicieron sin hablarse, separados por una estantería Billy apoyada como un muro en el freno de mano. Al menos lo hicieron en el mismo coche. Cuenta que con su anterior pareja incluso regresaron en diferentes medios de transporte.
Las parejas que te encuentras en IKEA siempre están peleándose. Es una buena salida para psicólogos sin trabajo: colocarse en la sección dormitorios y ofrecer tus servicios", bromea Ainhoa, quien está esperando su primer hijo y ha decidido comprar el mobiliario del bebé de segunda mano. "Ya lo que nos falta es relacionar el nacimiento de nuestro primer hijo con una discusión".
Las discusiones en Ikea incluso han inspirado técnicas para terapia de pareja. Tras observar la frecuencia con la que estas peleas salían a relucir en sus sesiones, la profesora de Psicología en la Universidad de California Ramani Durvasula decidió investigar sobre el terreno, tal y como contó en 'The Washington Post'.
De esas incursiones nació un ejercicio para las parejas en crisis: montar muebles juntos, una tarea que provoca incluso más fricciones que la visita a la tienda. De hecho, el mueble de salón Liatorp es también conocido como 'divorcemaker' ('provocadivorcios'). El caso es que la psicóloga coloca a las parejas a ensamblar muebles, con diferentes niveles de dificultad, para que trabajen en equipo. El ejercicio en realidad se basa en el 'efecto IKEA', un término acuñado por tres investigadores de la Universidad de Harvard que hace referencia a la tendencia del consumidor a dar más valor a aquellos productos en cuya construcción ha participado. El estudio, curiosamente, llevaba por subtítulo "Cuando el trabajo conduce al amor".

viernes, 9 de octubre de 2015

EL BAUHAUS QUE SE ABRIRÁ EN 2016 JUNTO A IKEA ALFAFAR DARÁ EMPLEO A 250 TRABAJADORES

La empresa alemana que invertirá 32 millones de euros en su segunda tienda en Valencia comenzará la selección de personal en agosto
La multinacional alemana del bricolaje, Bauhaus, anunció por fin la próxima apertura de una nueva tienda en Alfafar, una inauguración adelantada desde hace meses por Levante-EMV y que ya tomó forma este verano después de que se cerrase el acuerdo entre los responsables de la marca y los propietarios del suelo. El establecimiento tendrá 13.500 m2 de superficie, supondrá una inversión de 32 millones de euros y dará empleo a "entre 220 y 250 personas" tanto de manera directa como indirecta, según confirmaron ayer fuentes de la empresa.
La apertura de la nueva tienda, que se instalará en Alfafar Parc, muy cerca de IKEA, está prevista para finales del año próximo. La selección de personal comenzará casi con toda probabilidad a mediados de 2016, quizás a finales de agosto, aunque todo depende del estado de la construcción de los edificios.
Bauhaus invertirá en su segunda tienda en Valencia 32 millones de euros.
El establecimiento estará ubicado en dos edificios diferentes (aunque conectados por una gran pasarela) situados en la confluencia de la calle Alcalde José Puertes y la carretera CV-4125, al borde de la rotonda donde también están Decathlon y el Hotel Ibis. Pese a que el proyecto inicial contemplaba enlazar ambos inmuebles mediante un paso elevado acristalado para salvar el jardín que separa ambas construcciones, finalmente se ha optado "por un gran pasillo cerrado" que discurrirá "a nivel del suelo" y por el que los clientes "podrán pasar cómodamente de un recinto a otro", destacaron fuentes de la multinacional. La tienda, la segunda de la marca en Valencia y la undécima en toda España, pondrá a disposición de los clientes más de 120.000 productos distribuidos en quince áreas dedicada al hogar, el taller y el jardín. También contará con un servicio «drive-in», un espacio de más de 2.000 m2 al que los usuarios podrán acceder directamente con un vehículo para cargar el material que necesiten y pagar éste con posterioridad.
Asimismo, habrá secciones especializadas como el «CityGarden», una superficie de más de 3.300 m2 en el que se ofertarán más de 15.000 productos de jardín; «Nautic», donde se exhibirá todo tipo de material náutico y de diversión acuática; y «MundiBaño», enfocado exclusivamente a las reformas y acondicionamientos de baños y cocinas. Bauhaus, además, también contará con un «servicio integral de instalaciones y reformas».
La elección de Alfafar para instalar la segunda tienda de la multinacional alemana en Valencia no ha sido casual. La localidad «es un punto importante en el ámbito comercial» "es probablemente la zona más potente de la Comunitat Valenciana" y "está muy cerca de la ciudad de Valencia", aspectos que han resultado fundamentales para decantarse por esta ubicación, detallaron ayer fuentes de la firma germana.