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Alrededor de 1.300 clientes esperaban a la puerta de IKEA el día de la inauguración. |
El sábado, el día de mayor venta en el comercio en los establecimientos españoles, fue la prueba de fuego de IKEA Valencia Alfafar. Tres días después de la inauguración de la segunda tienda más grande de la Península Ibérica había temor por lo que pudiera suceder en un día marcado en rojo intenso en el calendario de los máximos mandatarios de la compañía sueca en nuestro país. El Ayuntamiento de Alfafar hace meses que decidió que durante la primera semana desde la apertura de la tienda de la multinacional escandinava los policías locales no librasen. Por eso el sábado tres patrullas de la Policía Municipal de Alfafar controlaban los accesos a la tienda para evitar atascos que, desgraciadamente para la dirección de la compañía en España, no se produjeron.
Mañana, a las 10 de la mañana, se cumple una semana de la inauguración de IKEA Valencia Alfafar. Ya escribí en un post anterior que tenía serias dudas sobre si lo sucedido el martes 17 de junio se podría considerar un éxito o un fracaso debido a las expectativas generadas desde hace años. Ya os conté que 1.300 clientes entraron a las diez, pero que a las 7 de la mañana tan sólo había 300 clientes a la espera de conseguir los premios. Un centenar se llevaron el gato al agua en forma de un premio de 500 euros y 100 euritos para gastar en la tienda.
Bueno pues lo que os quiero contar es que el pasado sábado no pasó nada extraordinario. Tráfico fluido, sin atascos y clientes que llegaban poco a poco al aparcamiento de IKEA que tiene capacidad para 2.200 vehículos. A media tarde, momento en el que esperaba un lleno histórico, menos de 800 automóviles estaban estacionados en el parking exterior. Muchos prefirieron el aparcamiento interior aunque, según me cuentan, no se llenó durante el sábado hasta el cierre a las 22 horas. Algunos empleados me muestran su sorpresa ya que esperaban que las ventas fueran mejor de lo sucedido en la primera semana desde la apertura. Como los suecos y los españoles que trabajan en IKEA son tan herméticos tampoco saben muy bien que objetivo de facturación tenían asignado en las primeros días para la segunda tienda más grande de España.
Es cierto que el runrún en las calles de Valencia es que había temor a desplazarse a Alfafar y quedarse atascado, algo que ya había sucedido en la inauguración de la tienda de Murcia. Los clientes esperan a que la fiebre se pase rápido para acudir a la imponente tienda que se levanta en un terreno de 37.000 metros cuadrados.
El dato objetivo es que el esperado sábado 21 de junio ni por la mañana, ni por la tarde se registratron incidentes o colapsos. Era la prueba de fuego para los nuevos accesos. En la V-31, la autovía que funciona como principal salida Sur de Valencia, no hubo complicaciones. La desaparición de las rotondas y el nuevo paso elevado han sido importantes, pero lo que parece evidente es que la falta de clientes ha sido la causa hasta hoy para que se pueda comprar en IKEA Valencia Alfafar con tranquilidad.
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